Hará ya hace dos años de este incidente, cuando estaba yo paseando sólo entre una multitud de jóvenes en un macrobotellón ya bien entrada la noche. Las drogas, el alcohol, las conversaciones triviales gobernaban ese ambiente, empapándome de su dinámica. Reaccioné ante tal situación, dándome cuenta de cómo se podía perder la vida de uno mismo sucumbiendo ante la moda de la sociedad: drogas, alcohol y diversión; transformando en meros invidentes a los que caían en su circulo vicioso de vicios y desenfrenos, arrastrándose en esa "burbuja" de aparente nirvana, gozo y paz, haciéndoles olvidar las cosas que son realmente importantes. Sus cuerpos, su ciclo circadiano estaba siendo desgastada hasta tan temprana edad.

Yo, paseando sólo entre este mar de gente (cada uno con una historia, con un grupo de amigo con los que compartían sus vicios, sus acciones, sus pensamientos, etc.) me di cuenta de todos estos hechos. Me paseaba en medio de ellos corpóreamente, pero no sentía en mi interior que estuviera entre ellos, en su ciclo, en su mundo... más bien, me sentí como un pasajero de la nada, un hombre de ninguna parte, un "Nowhere man" cómo versa la famosa canción de los Beatles.

Estaba allí, maquinando planes para nadie, sentado en mi asiento del país de nadie, sin aparentemente ningún punto de vista para los presentes en aquel espacio-tiempo, pero muy presente en mi razón, así que escribí esta dura meditación al respecto de lo observado:

"- Las ratas salen por la noche, a conocer otras ratas. Nocturnidad eterna buscan, mas la luz del día siempre aparecerá para disgregarlas como el soplido del viento sobre unas hojas secas en otoño.

- Mis planes no son para mí ni para tí, mis planes son para nadie, si te gusta bien, sino también.

- La maldición que me desdicha es el odio que corroe mi mente, mi voluntad y, finalmente, mis actos. Soy concecuencia de... lo desconocido, que en parte, forma mi propio ser.

- Desde que nacemos nos llevamos la primera decepción y día tras día resurjirá otra vez esta desdicha, desdicha que nos acompañará como nuestra sombra hasta el final de nuestras vidas.

- Cerremos los ojos para no ver todo esto que estoy escribiendo mientras decimos: "Si no lo veo, no existe". Pero este hecho esta allí fuera esperando, y cuando nuestras fuerzas flaquezcan hasta nuestra vejez, miraremos lo que ocultamos tiempo atrás y veremos que no hemos hecho para cambiarnos, lo que es cambiable de nuestras vidas, pero hasta entonces ya es demasiado tarde y el despertador, la alarma, del fin ya habrá sonado.

- Nada visible es inmutable, todo tiende a sufrir un cambio, Parménides ya nos lo había avisado. Lo que se encuentra bajo el sol: vanidad de vanidades es..."

Les dejo el extracto de la canción de lo Beatles, "Nowhere man":

"He's a real nowhere man,
Sitting in his Nowhere Land,
Making all his nowhere plans
for nobody.

Doesn't have a point of view,
Knows not where he's going to,
Isn't he a bit like you and me?

Nowhere Man please listen,
You don't know what you're missing,
Nowhere Man,the world is at your command!

(lead guitar)

He's as blind as he can be,
Just sees what he wants to see,
Nowhere Man can you see me at all?

Nowhere Man, don't worry,
Take your time, don't hurry,
Leave it all till somebody else
lends you a hand!

Doesn't have a point of view,
Knows not where he's going to,
Isn't he a bit like you and me?

Nowhere Man please listen,
you don't know what you're missing
Nowhere Man, the world is at your command!

He's a real Nowhere Man,
Sitting in his Nowhere Land,
Making all his nowhere plans
for nobody.
Making all his nowhere plans
for nobody.
Making all his nowhere plans
for nobody!"